La joven Isabel Pérez tiene 24 años, a su corta edad es mamá de dos niñas, anteriormente tuvo un aborto de dos varones. Su testimonio puede servir de mucho en este tiempo. Ella nos cuenta parte de su vida.

Buen Amigo: ¿Cómo ha sido su vida?

Isabel Pérez: Nací y crecí al lado de mis abuelos, mi madre trabajaba para que no me faltará nada, pero mi niñez no fue como la de los demás niños, carecía de amor maternal y paternal. Estudie hasta segundo curso de ciclo, por problemas económicos no pude continuar estudiando. Después murió mi abuelo, la persona que me crio hasta la edad de doce años, él era como mi verdadero padre y su muerte me cambio la vida por completo. Al poco tiempo empezaron los pleitos familiares con mis tíos que siempre me demostraba desprecio, me corrieron de la casa pues ya no estaba mi abuelo para defenderme.

BA: ¿Cuando llega el matrimonio a su vida?

IP: Llega a mi vida cuando pasaba por momentos difíciles de maltrato familiar. Conocí a mi esposo y decidí unirme a él sabiendo que estaba enfermo del hígado, ya casada me embarace y obtuve una severa infección vaginal, al ir al hospital me dieron la noticia de que yo tenía VIH/SIDA, es en ese momento que me entero que mi esposo me la transmitió, la tenía antes de vivir juntos. Tuve que contarle a mi madre lo que me estaba pasando con mi pareja, ella me miró y se puso a llorar, ella me acogió en su casa con mis dos hijas aun teniendo ella que atender a mi hermana que padece de hidrocefalia. Mi esposo no vela por sus hijas ni me ayuda porque se volvió alcohólico.

BA: ¿Está en tratamiento?

IP: Si, sigo mi tratamiento en el hospital Mario Catarino Rivas, con mis retrovirales desde mis embarazos y por eso mis hijas salieron sanas de esa enfermedad, lucho a diario, mantengo a mis hijas con mi esfuerzo, trabajo en lo que me salga porque nadie me da nada fijo desde hace un año, pues mi enfermedad se me nota por mi color y mi bajo peso. Quiero decirles a las personas que tengan VIH que debemos reconocer y aceptar que padecemos esta enfermedad, asistir a las consultas, tomar los medicamentos, y sobre todo aprovechar la ayuda psicológica para poder sobrellevar la enfermedad y seguir con vida. Yo tengo una razón, para querer vivir, mis hijas y mi madre a quien le falle, y le pido perdón.

BA: ¿Un consejo para las jóvenes?

IP: Que se fijen con quien van a unir sus vidas, que no tomen decisiones equivocadas ni a la ligera porque a veces por salir de un problema entramos a otro peor, como me paso a mí, que con el primero que se puso en mi camino me fui no me case como Dios manda. No seguí consejos de nadie ni escuche razones, ahora pienso que si me hubiera casado me hubiera dado cuenta de la enfermedad de mi pareja pues uno se hace exámenes y él no me hubiera engañado y mi vida hoy sería diferente. Jóvenes piensen bien las cosas antes de tomar decisiones, prepárense, estudien si tienen la oportunidad y valoren a sus padres.