La familia tiene mucha importancia para que los jóvenes decidan por su vocación, en este mes de las vocaciones el padre Saulo David Zelaya nos cuenta su experiencia para poder llegar a ser sacerdote de nuestra diócesis de San Pedro Sula.

Buen Amigo: ¿Cómo nació su vocación?

Saulo David Zelaya: Mi vocación es el don recibido de Dios y transmitidos por mi familia. Podría decir que nace desde niño, cuando mis padres me enseñaron el amor a Dios y se concretizó con mi respuesta a los 23 años. A esa edad Dios me llamó para ser sacerdote. Para ser su testigo entre los hombres.

BA: ¿Donde realizó su experiencia pastoral?

SDZ: En la parroquia San Juan Bautista de Río Lindo, municipio de San Francisco Río, Lindo Cortés. Desde, enero del 2018 a enero 2019. Con el párroco Padre Reyes Adonis Sáenz.

BA: ¿Qué experiencia le dejo ese servicio pastoral?

SDZ: Dios siempre va mostrando a sus hijos su misericordia y yo he sido testigo. Acercarse a los hermanos y darse cuenta que Dios está allí es haber despertado el sentido de ser discípulo de Jesús. Un contemplar a Dios entre los hermanos. Los hermanos son nuestros maestros, nos enseñan cómo debemos ser los pastores y como no debemos ser. Ellos esperan siempre ver en nosotros un enamorado de Dios y eso tratamos de transmitir a pesar de nuestras limitaciones humanas.

BA: ¿Cómo fue su caminar hasta llegar al seminario y a la vida sacerdotal?

SDZ: Vengo de una familia muy comprometida, junto a ellos tuve mi primera cercanía al Señor, ayudado de otros hermanos y hermanas religiosas. Algunos sacerdotes me ayudaron a ver más claro el panorama de la vocación. Llegué al seminario con muchas expectativas e interrogantes que se fueron aclarando en el camino. Ahora vivo mis primeros meses de presbítero confiado que el Señor lleva adelante está edificación de las cuales soy simple instrumento.

BA: ¿Cuando y donde realizó su primera misa?

SDZ: Mi primera misa fue el mismo día de mi ordenación presbiteral, 22 de junio 2019 en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe donde nació mi vocación.

BA:¿A qué parroquia fue asignado?

SDZ: Estoy asignado a la parroquia Medalla Milagrosa, sector López Arellano donde el párroco es el padre Luis Carrasco.

BA: ¿Su mensaje para los jóvenes que quieren servir a Cristo a través de la vida sacerdotal?

SDZ: Creo que el primer paso es la escucha de la voz de Jesucristo que nos invita a seguir sus pasos. La otra es responder a quien es la razón de toda nuestra existencia. Responder al llamado de Dios es un acto de gratitud a aquel que ha dado la vida por mí. Jóvenes seamos agradecidos lo que somos y tenemos no es nuestro, le pertenece al Señor, por lo tanto devolvámoselo poniéndonos al servicio de El a través de nuestros hermanos.