El Padre Edil Noé Guevara Hernández, es uno de los cuatro sacerdotes recién ordenados en la Diócesis de San Pedro Sula. Su parroquia de origen es la catedral San Pedro Apóstol. Nació en la comunidad de los Tablones, San Francisco, departamento de Lempira, el 12 de abril de 1986. Sus padres son Orlando Guevara y Rosa Hernández. El padre Edil comparte su experiencia para poder llegar a ser sacerdote.

BUEN AMIGO: ¿Cómo nació su vocación?

PADRE EDIL NOÉ GUEVARA HERNÁNDEZ: Fue una inquietud que surgió a partir del encuentro con Jesucristo por medio de la Eucaristía,  pero también a través de varios acontecimientos con personas, grupos eclesiales y sacerdotes.

BA: ¿Dónde realizó su  experiencia pastoral?

PENGH: Inicié en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Yojoa Cortés, pero el mayor tiempo estuve en la parroquia San Juan Bautista de Río Lindo Cortés, colaborando además en la parroquia San Antonio de Padua, en San Antonio Cortés.

BA: ¿Cuéntenos un poco sobre cómo vivió y que experiencia le dejo ese servicio pastoral?

PENGH: Fue una experiencia extraordinarias, donde compartimos y convivimos con los fieles, realizando visitas constantes a las comunidades y desarrollando una gran cantidad de actividades en la parroquia donde se nos permitía el acompañamiento en el Señor Jesús. En fin fue un gran trabajo que dejaba buen sabor en la gente que esta sedienta de Dios.

BA: ¿Cómo fue su caminar hasta llegar a seminario y a la visa sacerdotal?

PENGH: Fue muy significativo, con muchas inquietudes, esperanzas y alegrías que daban felicidad. Además fue una aventura que siempre anhele desde que decidí seguir y servir a Dios por medio del sacerdocio.

BA: ¿Cuándo y donde realizó su primera misa?

PENGH: El domingo 23 de junio en la parroquia San Pedro Apóstol, catedral.

BA: ¿A qué parroquia fue asignado?

PENGH: A la parroquia La Exaltación de la Santa Cruz, Baracoa, Cortés.

BA: ¿Su mensaje a para los jóvenes que quieren servir a Cristo a través de la vida sacerdotal?

PENGH: ¡Jóvenes ¡ escuchen la voz de Dios en el corazón, que les llama a ser instrumentos del amor y de la salvación de Dios en el mundo. Cristo les necesita. No se dejen vencer por el miedo. El señor les llama para que le sigan, “vengan y lo verán” dice el Señor. Ánimo y adelante. A servir con amor. Bendiciones.