“La puerta quedo entre abierta y me cole”, esas son las palabras de nuestra misionera laica Gloria Sáenz, una española que con mucha alegría, sirve en la misión, en la diócesis de San Pedro Sula, Honduras. En el mes de las misiones conocemos sus vivencias.

Buen Amigo: ¿Cómo era su vida antes de ser misionera?

Gloria Sáenz: Nací y crecí en un hogar católico y desde los cuatro años estuve en colegio de religiosas, hice mi primera comunión y ya nunca salí de la iglesia, siempre estuve en grupos. Los primeros años en una parroquia diocesana y ya con 13 años pasé a una parroquia claretiana.

BA: ¿Cómo recibe este llamado?

GS: Mi llamado fue a los 18 años, entré a misa un domingo y algo pasó. Nunca antes me había planteado la posibilidad de ser misionera pero en esa eucaristía lo tuve claro. Mi vida antes de ese momento fue y siguió siendo igual, tal vez lo único que cambió fue que entré a formar parte del grupo de jóvenes de la delegación de misiones para prepararme e ir un día a la misión, y cómo comencé a vivir mis veranos pues me iba de campo de trabajo para conseguir fondos para la gente que ayudaba en la misión.

BA: ¿Cómo inicia su llamado a ser misionera laica?

GS: Cuando sentí el llamado, lo hablé con mi mamá y también con el claretiano responsable de los jóvenes en ese momento. Los dos coincidieron en que era muy joven y primero tenía que estudiar una carrera. Ya en el año 1999, y tras ocho años de haber sentido el llamado, comencé a buscar la manera y el lugar donde poder responder. Y no fue fácil porque puerta que tocaba no se abría... así hasta siete, la séptima fue Monseñor Ángel Garachana. Los claretianos de mi parroquia le hablaron de mí y se fue hasta allá a conocerme. Poco más de media hora de estar con él, para decirme que no me recomendaba venir a Honduras porque era mujer, muy joven y además iba a ir sola, pero no me dijo que no así que la puerta quedó entreabierta y me colé.

BA: ¿Cuántos años lleva misionando en Honduras?

G.S: Llevo doce años viviendo en Honduras (ocho en la Rivera Hernández y cuatro en Barandillas) dependo de dos obispos: el de mi diócesis de España y de Monseñor Ángel. En este momento no hay posibilidades de que el obispo de allá me diga de ir a otro país, así que mientras monseñor Ángel continúe y el siguiente no me eche, yo continuaría en Honduras.

BA: ¿En qué  áreas de la diócesis se ha desempeñado?

GS: He colaborado en la pastoral educativa, en la pastoral vocacional, ahora estoy más centrada en el acompañamiento personalizado psico-espiritual de jóvenes y adultos en la parroquia "Guadalupe" en el colegio "María Auxiliadora" Ejercicios Espirituales de San Ignacio impartiendo talleres de espiritualidad donde me llamen.

BA: ¿Si algún grupo necesita de su colaboración donde podemos contactarla?

GS: Mi correo por si alguien puede necesitar ayuda es: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. También pueden consultar el blog en el que de vez en cuando subo algo de las cosas que Escribo: vuelaysefeliz.blogspot.com     

Pie de foto

-Gloria Sáenz ha ofrecido su servicio misionero en San Pedro Sula, por 8 años estuvo sirviendo en la Rivera Hernández y 4 en Barandillas.