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Dom, Ene

l Hospital San Juan de Dios, cumplió en el mes de enero su décimo aniversario de brindar atención en San Pedro Sula a todas aquellas personas con necesidad en el área de salud mental.
En el centro hospitalario se atiende a personas ansiosas, depresivas, esquizofrénicas, con trastornarnos de bipolaridad, niños con déficit de atención y con problemas de desintegración familiar. En el área ambulatoria se atiende a alcohólicos puros y con otras sustancias como las drogas.
El hermano Gudiel Sánchez, de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, manifestó que según sus estadísticas, en estos 10 años han atendido a unas 100 mil personas. El hospital desde sus inicios hasta la fecha ha superado sus propias estadísticas, por ejemplo en el 2016 se atendieron a 9,816 personas y en el 2017 se atendió a 16, 000 pacientes.
La necesidad en salud mental ha crecido en la zona norte, siendo la violencia, la desintegración familiar y el desempleo, los factores causantes de este tipo de problemas. “En el centro tratamos de dar calidad y calidez a nuestros pacientes. El personal recibe formación en valores y conocen la filosofía de la orden”, expresó el hermano Gudiel.
Gracias al convenio de gestión descentralizada que se firmó con la Secretaria de Salud en el año 2016. Hoy el centro ofrece los siguientes servicios: Consulta externa especializada para adultos, consulta externa especializada para niños y adolescentes, salón del huésped, que es para pacientes agitados de acuerdo a una patología específica, el área de deshabituación alcohólica y la clínica de medicamentos de acción prolongada, unido a todo esto va la atención familiar y grupal.
El Hermano Gudiel explicó que solo hay consulta externa aunque hay algunos programas que duran de 5 a 15 días, el paciente recibe tratamiento de 7:00 a .m. a 7:00 p.m. El proyecto a futuro sería llegar la etapa de hospitalización las 24 horas. Esta sería la tercera etapa del convenio con la Secretaria de Salud.

Historia
Hospital San Juan de Dios nació el 7 de enero de 2008. El 3 abril del 2000, por invitación de monseñor Ángel Garachana Pérez, la Orden Hospitalaria inicia su labor en San Pedro Sula. A inicios del 2004 después de varios estudios se detectó que la necesidad de un centro en atención en salud mental era urgente, es así como posteriormente se inician las gestiones a través de Juan Ciudad ONG de España para la recaudación de fondos para la construcción de lo que hoy es San Juan de Dios Centro Comunitario de Salud Mental.

Las parroquias Sagrado Corazón de Jesús en Puerto Cortés y Santiago Apóstol de Cuyamel se unieron para celebrar la ordenación diaconal del hermano vicentino Wilmer Alfredo Ramírez, celebración que fue presida por monseñor Ángel Garachana y concelebrada por los sacerdotes de ambas parroquias; también se contó con la presencia del visitador provincial de la Congregación de la Misión en Zaragoza Padre David Carmona.
La Santa Misa se llevó a cabo el domingo 4 de febrero a las 9:00 a.m. en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de la ciudad porteña. Al finalizar la celebración eucarística, el nuevo diácono dio gracias a Dios por el llamado, a sus padres, a la Congregación de la Misión de los Padres Vicentinos y a monseñor Ángel por aceptarlo y apoyarlo en este proceso, así mismo se comprometió a servir a la iglesia y a los pobres desde el espíritu vicentino.
Wilmer Alfredo Ramírez es el primer vicentino hondureño ordenado diácono. Su vocación nació desde su ministerio como Delegado de la Palabra en la aldea San Isidro del Merendón, en la parroquia Santiago Apóstol de Cuyamel.

En 1983 el padre Antonio Quetglas, al ver las necesidades que pasaban los infantes en San Pedro Sula, inició un comedor para niños desamparados. Con el transcurso de los años ese proyecto creció hasta convertirse en lo que hoy conocemos como la Casa del Niño.
Más de 1,200 niños entre las edades de 6 a 13, que son remitidos por la Dirección Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) han sido beneficiados por este programa desde hace 35 años, en donde se les brindan compañía, educación y formación espiritual.
La coordinadora del centro y educadora especial, Lic. Nora Urrutia comentó que son varias las personas que trabajan directamente con los pequeños, entre ellas; una educadora especial, una psicóloga, médicos, todo un equipo humano dispuesto para la recuperación y la re-inserción de estos hermanitos más pequeños. Esto con el fin de brindarles apoyo y acompañarles en el proceso psicológico para luego integrarlos a la escuela Centro Vicentino Padre Antonio Quetglas.
Cabe recalcar que los niños también son educados como en cualquier hogar familiar, tienen deberes, momentos de recreación y espirituales. También asisten a la catequesis y van a misa en la iglesia de la comunidad “San Vicente de Paúl.
Son varias las organizaciones y empresas privadas que apoyan el centro. Necesita de mucha ayuda tanto de manos voluntarias, como económica para poderles ofrecer la mejor calidad de vida a nuestros pequeños, expresó Deborah Kontorovsky, recaudadora de fondos de la Fundación Obras Sociales Vicentinas, OSOVI.
“Necesitamos de la colaboración económica de personas con corazones generosos para poder brindarles a los niños todo lo que ellos requieren para ser niños felices y poder algún día ser personas que aporten positivamente a nuestra sociedad hondureña” dijo Deborah.
Una vez ellos terminan su proceso en la Casa del NIño son trasladados a la Casa del Joven, otro hogar que forma parte de OSOVI.
Historia de OSOVI
OSOVI, es organización no gubernamental con una filosofía cimentada en el carisma de San Vicente de Paúl. Fue creada por el padre Antonio Quetglas Darder de la Congregación de la Misión o Padres Paules, con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los hermanos más necesitados, a través de los diferentes programas de asistencia y promoción social, dirigidos a niños y jóvenes vulnerados en sus derechos, ancianos, enfermos alcohólicos, enfermos terminales y de VIH/SIDA.

Los padres vicentinos recuperan el Centro de Capacitación Jaime Brufau como un lugar preparado y acogedor para retiros, convivencias, campamentos, formaciones… abierto a grupos, asociaciones, movimientos o empresas.
Posee varios salones acondicionados de diferentes capacidades: 2 salones de 40, 80 y 120 personas. Amplio comedor, confortables habitaciones para 52 personas (dobles y camarotes). Servicio de alimentación. Bonitas zonas verdes. Los teléfonos de contacto son los de la Parroquia San Vicente: 2558-4040 y 2558-4041.

Del 15 al 19 y del 22 al 26 de enero se realizó la formación intensiva del proyecto Madres Maestras, Jardines de Párvulos Iglesia Católica (JAPAIC). Unas 180 mujeres que atienden los jardines de niños asistieron a la capacitación que se realiza cada año antes de iniciar las clases en los diferentes centros educativos.
Este proyecto, tiene como primer objetivo la promoción de la mujer, en segundo lugar, la educación, salud y alimentación de los niños y niñas de zonas marginadas, pues la personalidad de ellos se forma entre los 0 y los 7 primeros años de vida.
Alma Meza, una de la coordinadoras dijo que la capacitación fue impartida por psicólogos y coordinadoras del JAPAIC. En las charlas se incluyeron los temas: La importancia de cantar y contar cuentos, psicología evolutiva del niño, soy un todavía, su propia historia, el síndrome de desgaste profesional ( burnout) y el cuidado de la casa común entre otras. El objetivo de la reunión es motivar a las mujeres, renovar sus energías y esperanzas y ayudar a que se conozcan mejor entre ellas.
Participaron madres maestras del sector de Chamelecón, Rivera Hernández, sector Merendón, Ocotillo, Armenta, la Jutosa, Marañón, El Calán y el sector centro de San Pedro Sula. Las reuniones se realizaron en diferentes lugares de cada sector.
El viernes 26 fue la clausura del evento en el centro de capacitación San Pedro, hubo una solemne eucaristía oficiada por el padre Fernando Ibáñez y luego todas las voluntarias degustaron un almuerzo en compañía de Monseñor Ángel Garachana y las hermanas encargadas del proyecto.

Madres Maestras

En 1995, invitadas por los PP Claretianos, llegaron a Honduras tres Madres Maestras de Panamá a presentar un proyecto allí iniciado en 1970. Junto con un grupo de mujeres de Asentamientos Humanos, participó en dicho taller la hermana Consuelo Martínez que, durante estos 20 años, ha coordinado y estado al frente del programa en la Diócesis de San Pedro Sula.
El proyecto Madres Maestras busca que a través de los Jardines, los niños desarrollen sus capacidades, actitudes, valores y todo el potencial que traen, de manera que lleguen a la etapa escolar con hábitos de estudio, atención, interés, valores humanos y cristianos para disminuir la desescolarización.

Alrededor de 40 jóvenes de las cinco comunidades de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús asistieron al primer encuentro de jóvenes realizado el pasado 28 de enero.
Actualmente la coordinación parroquial está a cargo de Fernando García, Elisa Argueta, Elder Vigíl y el asesor padre Matías García.
Fernando García comentó que el tema fue enfocado en el plan de trabajo de una pastoral juvenil para que los jóvenes conozcan más y se animen a participar en esta .

Los monaguillos instituidos de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe participaron en su primera formación el pasado 28 de enero en la comunidad Virgen de Fátima.
El coordinador parroquial de monaguillos, David Chávez manifestó que las formaciones son con el objetivo de mantener a los 65 jóvenes en constante aprendizaje.
La Identidad y la Espiritualidad en los Monaguillos, fue el tema impartido por el seminarista mayor Zaulo Zelaya quien expresó que los jóvenes deben sentirse dichosos de ser escogidos por Dios.

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