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Dom, Ene

Con el objetivo de que la juventud viva una esperanza dentro de nuestra realidad, de poner al alcance de los niños en riesgo social, oportunidades y herramientas que  les proporcionen mejores condiciones de vida, enseñarles valores que no tienen en sus hogares, darles afecto ya que en su mayoría son afectados de forma directa e indirecta por la violencia, se creó hace un año el Centro de Alcance Las Palmas que está ubicado en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.

María Eugenia Orellana Madrid, coordinadora del CDA, dijo que asisten entre 60 a 100 personas, de 9 a 30 años de edad,  pero los beneficiarios son más, se trabaja con niños de centros básicos, kínder y comunidades parroquiales de seis comunidades de base, de los barrios  Palmas, colonia La Unión, San Francisco, Valle de Sula I y II, San José V, Buenos Amigos, San Luis y La Paz.

“El Centro de alcance se sostiene con el apoyo económico de FUNADEH –Génesis y el apoyo de nuestro párroco, padre Matías García. Actualmente estamos organizando un comité de apoyo, personas que son parte de nuestra parroquia, líderes del barrio (patronato, centros básicos, Kínder, otros) y agentes pastorales, expresó Orellana Madrid.

La Coordinadora dijo que actualmente trabajan con 14 voluntarios activos de ellos 7 mujeres y 7 hombres. Entre las actividades que ofrecemos están: Talleres de computación, clases de inglés, talleres de reforzamiento de valores, clases de música, clases de baile, equipo de futbol, reforzamiento escolar, se cuenta con área lúdica, (área de juegos de mesa,  ajedrez, monopolio futbolito, otros).También se imparten talleres de calles felices y el gimnasio que funciona como parte del sostenimiento del centro de alcance, los usuarios pagan un precio simbólico.

“Actualmente nuestro apoyo fundamental es s FUNADEH- Génesis,  pero estamos en buscando conseguir ayudas para el auto sostenimiento del mismo, ya que esta ayuda antes mencionada solo tiene un periodo de duración luego dependerá enteramente de nuestra responsabilidad”, explicó María Eugenia.

El Centro de Alcance fue construido gracias a la apertura del párroco padre Matías  García Gonzales. Los fondos fueron dados por Alianza Joven Honduras (AJH), parte del programa de USAID, con el apoyo de un comité de agentes de la parroquia quienes pusieron a disposición tiempo y  servicios para la construcción.

 

Monseñor Ángel Garachana ofreció el mensaje de Navidad el pasado jueves 21 de diciembre:

"Les traigo una buena noticia, la gran alegría para todos: hoy les ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor” (cfr Lc 2, 10-11). Acójanla con agradecimiento, créanla de corazón y celébrenla con alegría.
Que las noticias sobre la crisis político-social, la violencia, el fraude o la victoria electoral no nos impidan escuchar el evangelio del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo; que el miedo y la zozobra, la preocupación y la angustia de quien se siente como en un callejón sin salida no ponga dudas en nuestro espíritu ni apague la esperanza que se renueva por el nacimiento de nuestro Salvador.
Nada ni nadie puede invalidar ni eliminar el Acontecimiento único e irreversible del nacimiento de Jesús, el Cristo y Señor. Nada ni nadie nos puede robar “la inmensa alegría” (Mt. 2,10) del encuentro con el Niño Jesús, ni la experiencia del amor de Dios humanizado en la ternura de ese infante “acostado en un pesebre” (Lc 2,12)
Celebrar cristianamente la Navidad no es olvidar lo que estamos haciendo y padeciendo, no es dar la espalda a nuestra realidad hondureña, no es hacernos insensibles al sufrimiento, ante todo, por los que han muerto en las manifestaciones, por las pérdidas materiales, por el deterioro económico, social e incluso familiar. Más bien, cerca del Niño Jesús, fijos los ojos en Él, meditando en el misterio insondable de la Palabra eterna “hecha carne” (Jn 1, 14) aprendemos a tener sus valores, actitudes, sentimientos y comportamientos y así estamos más motivados, iluminados y fortalecidos para conocer, discernir y transformar nuestra realidad hondureña.
Si el Niño Jesús “nos ha nacido para dilatar su reinado con una paz sin límites afianzada sobre el derecho y la práctica” (Is. 9, 6), celebrar su nacimiento es querer de corazón esa paz y trabajar juntos por su instalación y dilatación, es huir de toda forma de violencia contra las personas y sus bienes y contra la naturaleza.
Si María, la madre, “acostó al niño en un pesebre porque no había sitio para ellos en la posada” (cfr. Lc 2,6-7) y si a los primeros que se anuncia el nacimiento del Salvador es a unos pastores, representantes de los pobres y de los pequeños, comprendemos claramente que estamos llamados a ser pobres como Jesús y a no dejarnos llevar por la avaricia, que es una idolatría; con los pastores, alrededor de la cuna de Jesús, aprendamos a ser compasivos y misericordiosos, a servir y ayudar a los pobres, a buscar su bien y desarrollo según las posibilidades de nuestros recursos, de nuestra profesión social o de nuestro cargo público.
Si el nacimiento de Jesucristo viene también acompañado del abuso de los poderosos y del llanto de los pequeños y de las madres (cfr. Mt 2,16-18), al celebrar la Navidad no podemos hacernos sordos al gemido de los que sufren: enfermos, migrantes, madres que han perdido a sus hijos. “Contemplar el pesebre es también contemplar este llanto, es también aprender a escuchar lo que acontece a su alrededor y tener un corazón sensibles y abierto al dolor del prójimo” (Papa Francisco, día de los Santos Inocentes, 2016).
La Iglesia de Dios que ama y sufre, ora y evangeliza, cree y espera en el departamento de Cortés, se une a los ángeles para proclamar, por el nacimiento de Jesucristo, “gloria a Dios en el cielo y paz en Honduras”.

a Pastoral Social-Cáritas clausuró el ciclo formativo de agentes de las cuatro zonas de la diócesis de San Pedro sula. El director de Cáritas, Carlos Paz, dijo que debido al año político, el 15 de diciembre del 2016, establecieron iniciar un proceso sistemático de formación en dos líneas, a través de procuradores de derechos humanos y los grupos de Cáritas parroquiales. Alrededor de 100 personas asistieron al evento que finalizó con el mensaje y la bendición del obispo Ángel Garachana.

El calor familiar, el amor entre ellas y una sincera hermandad se puede palpar entre las 21 niñas de entre 2 y 17 años que habitan actualmente en la Casa de la Niña, Nuestra Señora de Suyapa. Este hogar es parte de las Obras Sociales Vicentinas OSOVI.
La Casa de la Niña fue fundada el 01 de febrero de 1987 con la finalidad de ayudar a niñas que se encuentren en vulnerabilidad de sus derechos (orfandad, abandono o maltrato), brindándoles todos los cuidados necesarios para una formación moral y espiritual, así como también una educación integral.
La directora de la Casa de la Niña, Gabriela de Núñez, dijo que en la residencia viven pequeñas de diferentes lugares del país que han sido remitidas por los juzgados de la niñez, los juzgados de la familia, anteriormente por Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (IHNFA) y actualmente por la Dirección de la Niñez Adolescencia y Familia (DINAF).
Cada niña tiene una historia de vida diferente, ya sea por orfandad, vulnerabilidad de sus derechos, pobreza extrema y riesgo social. En el hogar reciben tratamiento psicológico para ayudarles a superar sus problemas. Ellas tienen todo lo que necesitan para tener una vida normal y feliz. Se cuenta con 4 personas encargadas de cuidarlas, alimentarlas, acompañarlas, ayudarles con sus deberes escolares y, sobre todo, llenarlas del amor dijo Núñez.
Las niñas de primaria asisten a la escuela María Mazarello y, las de secundaria, al Instituto Honduras, que da media beca a cada estudiante. Actualmente están de vacaciones y se dedican a realizar sus deberes dentro de la casa. Juegan, rezan el rosario por las tardes, asisten a catequesis los fines de semana y realizan actividades manuales. Hace unos días, entre todas, hicieron su árbol de Navidad y toda la decoración. También están bordando tarjetas navideñas, expresó Gabriela.

Osovi, aporta la mayor parte de los gastos, pero la necesidad es mucha. Por eso, agradecemos a todas la empresas de buen corazón que nos apoyan. También hay personas que nos visitan y especialmente en Navidad vienen a compartir con estas chiquillas que tienen como costumbre, el 24 de diciembre a las 12:00 de la noche, cantarle las mañanitas al niño Jesús.

Alrededor de 70 jóvenes se hicieron presentes en la convivencia que realizó la pastoral juvenil de la parroquia Santísima Trinidad el tercer domingo de adviento.

El párroco Luis Estévez comento que el objetivo de esta convivencia fue darles una bienvenida a los  jóvenes que se confirmaron recientemente.

“Los jóvenes se sintieron bienvenidos y motivados, yo creo que es un paso que les ayuda a no quedarse sin hacer nada después del sacramento de la confirmación, de esta manera logran pertenecer a un grupo juvenil. Este tipo de convivencias siempre las realizamos a nivel parroquial, estas sirven como espacio de recreación, de encuentro y oración” expresó el padre Luis.

El tema fue impartido por los seminaristas Victor Hugo Regalado y Eduardo Fernández, quienes se enfocaron en tres cosas: Sean alegres, No tengan miedo, Acérquense a Dios.

Durante la convivencia los jóvenes recibieron la santa misa, presidida por el padre Luis Estévez.

Al culminar el evento los jóvenes pudieron disfrutar de un refrigerio.

Monseñor Ángel Garachana, el párroco Fredy Valdiviezo y el padre Jaime Matheus, concelebraron la misa por el décimo aniversario de la parroquia San Pedro y San Pablo del sector planeta.
Los feligreses acompañaron el sacramento de la confirmación de ocho jóvenes y la bendición de los Santos San Pedro y San Pablo que se colocaron en la iglesia. Monseñor Ángel manifestó sentirse muy alegre por la confirmación de los jóvenes y por el compartir y convivencia de la parroquia.
El párroco, Fredy Valdiviezo, comentó sentirse muy alegre de trabajar en el sector y ser parte de esta celebración. Expresó además que la adquisición de las nuevas imágenes es un esfuerzo de toda la comunidad quienes realizaron varias actividades.

En uno de los salones de la parroquia San Vicente de Paúl se llevó a cabo el lunes 11 de septiembre la última reunión formativa del clero de la diócesis de San Pedro Sula.
El padre Adonis Sáenz dijo que durante el año se reúnen para compartir temas formativos que competen a la vida del ministerio sacerdotal. En esta ocasión conversamos con el obispo Ángel Garachana sobre la situación que está viviendo nuestro país y cómo nosotros, como entes de reconciliación, estamos llamados a ser partícipes buscando la unidad de la familia. En la reunión también se abordó el tema derecho laboral y asuntos administrativos, impartido por la abogada Cecille Flores. Al finalizar, todos compartieron de un almuerzo.

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