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Dom, Nov

Con motivo de las próximas fiestas de la Navidad, empiezan a surgir en las iglesias de nuestra ciudad diversas actividades y eventos. La Fundación Filarmónica de San Pedro Sula, ofreció en la parroquia San Vicente de Paúl, uno de los conciertos de graduación, el pasado domingo 19 de noviembre con el objetivo de llevar la música clásica al público, crear una cultura musical y difundir el arte y talento que hay en la ciudad.

Los directores Daniel Montes, en la orquesta, y Oswaldo Rodríguez, en el coro, deleitaron a los presentes con obras de Bernstein, Borodín, Arturo Márquez, Verdi y otros.

El maestro Daniel Montes, quien lleva tres años trabajando en la escuela Victoriano López comentó  que el trabajo de una orquesta ha sido un proceso paso a paso con estudiantes egresados de la institución.

“Este es un sueño  de hace 40 años , una orquesta sinfónica en San Pedro Sula, y gracias a Dios logramos tener una orquesta estable”, expreso Daniel Montes.

 

Concierto Navideño

Se realizara el viernes 1 de diciembre a las 5:00p.m. en el en Atrio de la catedral. Se reunirán la Orquesta de la Victoriano López, la Orquesta sinfónica, El coro polifónico, y otros coros de la ciudad. Estando sobre el escenario más de 400 músicos.

Desde muy temprano  se reúnen las personas en las afueras del comedor de la Catedral San Pedro Apóstol, y hacen fila con el fin de adquirir su boleto, para reclamar su plato de comida al mediodía.

Niños, jóvenes, adultos, y personas de la tercera edad se hacen presentes para poder recibir un poco de alimento. A partir de las 8:00 a.m. Mabel Escoto, encargada del comedor, hace entrega de los tickets mientras Jasmin Suazo y Lidia García preparan el menú del día.

Los indigentes que llegan al comedor pueden disfrutar de varios tipos de platillos durante la semana, entre ellas: sopas, carne molida, pollo, chilaquiles, ensalada de coditos, de tomate, pepinos y jugo natural.

 El comedor abre sus puertas a las 11:30 a.m. de lunes a viernes, uno por uno entran y entregan su boleto para poder almorzar, unos aprovechan el lugar y se sientan a comer, otros prefieren llevarse la comida. Aproximadamente  cien personas se alimentan diariamente.

Nicolás Mejía, uno de los que asiste al comedor desde que se inauguró, agradeció y felicitó a la iglesia por el apoyo que les brindan a todas las personas que viven en la calle y no tienen dinero para alimentarse.

También Ángel Cálix, vendedor ambulante, comentó sentirse muy satisfecho y agradecido con la Iglesia Católica al compartir alimentos con todas las personas que más lo necesitan, porque aunque algunos trabajen, no todos tienen la posibilidad de poder comprarse un plato de comida.

Mabel Escoto compartió que este proyecto  ha sido un reto muy bonito junto a la colaboración del padre Glenis Mejía, párroco de la Catedral.

“Al principio fue complicado porque ni siquiera saludaban o se peleaban pero a medida fueron pasando los días, se fueron educando y ahora no hay ningún problema”, expreso Mabel Escoto.

De igual forma recalcó que el comedor se sostiene con las donaciones que hacen algunos ciudadanos, y los feligreses de la Catedral que apoyan económicamente.

HISTORIA

El comedor  “Misericordia de Dios” inicio el 04 de octubre del 2016 como proyecto social de Monseñor José  Antonio Canales, en ese entonces párroco de la catedral San Pedro Apóstol,  junto al Concejo Parroquial.

Mabel Escoto manifestó que recientemente recibieron la visita de Monseñor Canales, quien les felicito por seguir con la obra social.

Las personas encargadas de cocinar en este comedor, son catequistas  en la comunidad de Cristo Salvador de San Pedro Apóstol.

 

Con mucha alegría los feligreses de varias comunidades de la parroquia Medalla Milagrosa del sector López Arellano y San Antonio de Padua del municipio de San Antonio de Cortés, asistieron a  la ordenación sacerdotal de José Antonio Amaya, el pasado 04 de noviembre en la catedral San Pedro Apóstol.

La eucaristía oficiada por Monseñor Ángel Garachana quien instó al nuevo padre a no olvidar que es sacerdote por vocación de Dios, que es consagrado por la imposición de manos para el ministerio sacerdotal por el Espíritu Santo.

“No es que Dios te llamó, te consagró y te envió, Dios te está llamando, consagrando y enviando, es una acción presente y permanente, vive siempre esta conciencia que no se apague en ti esta experiencia,  expresó  Mons. Ángel Garachana.

El padre José Antonio Amaya, oriundo de Choloma, expresó su alegría de estar acompañado por su familia, su padre José  María Amaya y su hermana Sara Amaya, que a pesar de no asistir constantemente a la iglesia, siempre lo apoyaron en este caminar. “Deseo como familia que ellos se reintegren y que participen dentro de la Iglesia, que no solo sea yo, sino también mi familia y que lleguemos a un puerto seguro que es Jesús”, manifestó el padre José.

También agradeció a Monseñor Ángel Garachana, por aceptarlo en nombre de Cristo y por su colaboración en su proceso vocacional, a los sacerdotes, a sus amigos del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa  y a los feligreses en general.

El Padre José Antonio Amaya presidio su primera misa el 4 de noviembre a las 5:00 p.m. en la Parroquia Medalla Milagrosa, del sector López Arellano.

Biografía

Nació el 27 de febrero de 1979. Es hijo de José María Amaya y de Emérita Márquez, quien falleció hace 13 años en un accidente vehicular. En el año de 2008 ingresó al Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, donde estudio ocho años obteniendo los títulos de licenciado en Teología y en Ciencias Religiosas con Énfasis en Filosofía.

Egreso del Seminario Mayor el 2015, y empezó su experiencia pastoral en el 2016 siendo su asesor el padre Glenis Mejía Ortiz.

Las hermanas Catalina Sibrián  y Migdalia Domitila Medina Rivera, impulsadas por el Espíritu Santo, se dirigieron al altar del Señor, para entregar sus corazones y unirse más a Él, por medio de la Consagración Perpetua. El acto se realizó en una solemne eucaristía  oficiada por Mons. Ángel Garachana, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Cofradía.

Las hermanas Migdalia y Catalina fueron presentadas por la madre Carmen Torres. Ellas ante Mons. Ángel pidieron a la Iglesia y a Dios  ser admitidas en la profesión perpetua y en la familia Agustiniana. Luego de realizar los ritos, las hermanas recibieron un anillo y firmaron la fórmula que han profesado junto al obispo Ángel y la Madre Carmen Torres.

Mons. Ángel en la homilía manifestó que la consagración en la Iglesia  es un estado  de vida que pone de relieve la opción de todo cristiano, el seguimiento de Jesús. Estas hermanas han sentido el llamado del Señor, a vivir su vocación consagrada y en una congregación religiosa donde han ido conociendo lo que significa  seguir Señor en este modo de vida. Lo han conocido no solo porque lo han estudiado en sus temas de formación sino porque lo han experimentado. Hoy hacen su entrega definitiva Señor, en la profesión religiosa perpetua.

La hermana Catalina dijo “Me siento muy feliz,  estoy confiando en la gracia que Dios me ha dado, en mis hermanas de congregación y en la asamblea que también forma parte de esta experiencia de fe” expresó la hermana Catalina, quien estuvo acompañada de sus padres y hermanos.

Por su parte la hermana Migdalia expresó  sentirse muy emocionada y agradecida con Dios por la familia que le ha regalado, los amigos y tantas personas que nos ayudan a poder llevar nuestra vocación con sus oraciones. Gracias a todas las amistades de la parroquia Guadalupe de La Lima y a los amigos de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe  de San Pedro Sula que acompañaron en este momento tan importante de mi vida.

Al culminar la misa las hermanas recibieron felicitaciones de todos los presentes luego hubo un compartir lleno de gozo.

Doña Julia Suazo Vallecillo se levanta muy temprano para rezar el rosario todos los días con mucha devoción. Ella, en compañía de varios abuelos residentes en el Módulo de Ancianos de San Vicente de Paúl, desayunan y luego, en grupo, le rezan a la Madre Santísima.

Son 37 adultos mayores los que actualmente habitan en este centro. Los pasos lentos de algunos de ellos no evitan que lleguen hasta el kiosco para adorar a Dios.

Desde 1998, las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, están coordinando este centro. La hermana Idin Elizabeth Galdámez expresó que tienen personas de diferentes situaciones sociales. Algunos tienen familia y responden por ellos, proporcionado una aportación mensual que sirve para cubrir algunos gastos de mantenimiento; otros tienen parientes, pero son de muy escasos recursos y también hay personas indigentes.

Los residentes reciben todo lo necesario para vivir felices el tiempo que Dios les conceda de vida, hay un equipo de 14 personas que además de cuidarlos, hacen la comida, asean su ropa y los acompañan, 8 enfermeras y un médico que vigilan su salud.

“Un día en el hogar es variado. Para unos el día empieza a las 5:00 a.m., para otros, un poco más tarde. Desayunan a las 7:00 a.m., reciben terapia ocupacional, una merienda y el almuerzo. Por la tarde se les da una merienda y se reúnen en el kiosco antes de la cena”, explicó la hermana Idin.

En este lugar las necesidades son muchas, pero lo que más añoran los abuelos es la compañía, dijo la hermana Idin. Cuando recibimos visitas ellos están muy felices, pues tienen con quién conversar y pasar un día diferente. Como parte de su labor social vienen estudiantes de colegios y universidades.

El centro tiene 32 habitaciones con capacidad para 40 personas. Está organizado en tres pabellones, el A, para los abuelitos dependientes; el B, los semi dependientes, y en el C, están los abuelos independientes.

El Modulo de Ancianos es parte de la Fundación Obras Sociales Vicentinas (OSOVI). La fundación se encarga del gasto más fuerte, que es la planilla, además de los víveres. La municipalidad de San Pedro Sula apoya mucho con donaciones de pañales y algunos alimentos. También recibimos apoyo de Cepudo y de personas de buen corazón que ven las necesidades del asilo.

Historia

Por iniciativa del padre Antonio Quetglas, en 1987, se fundó el Módulo para ancianos con el objetivo de proveer viviendas individuales, con todos los servicios básicos a adultos mayores sin familia o en condiciones infrahumanas. Brindar alimentación, asistencia médica, medicamentos, vestuario, terapia ocupacional, etc. Con el paso del tiempo hubo que ponerles personal. Así nació el Módulo de  ancianos, que poco a poco ha ido tomando la forma de asilo.

El próximo 18 de noviembre a las 2:00 p.m. se realizará el Encuentro de la Misericordia con el lema “en el corazón misericordioso de Jesús somos las familia de Dios”. El cantautor y predicador de origen brasileño Izaias de Sousa Carneiro, es el invitado especial del evento que tendrá lugar en la sede del Movimiento Camino, en Rancho Coco. La ofrenda es de L100.00.

El coordinador nacional  de la Casa de la Misericordia Mariano Moncada, dijo que  la finalidad del encuentro es promover la devoción y la cultura de la misericordia, tal como lo ha pedido el papa Francisco en sus últimas encíclicas y sobre todo en el año jubilar de la misericordia.

Será una tarde llena de bendición, habrá hora de la Misericordia, oración por los enfermos y la reflexión de la pasión a través de la Coronilla de la Misericordia, también habrá una exposición de las reliquias de Santa Faustina y San Juan Pablo Segundo. Los interesados en asistir pueden obtener información en los teléfonos  99696732 y 99805772, manifestó Moncada.

Ante la presencia de la comunidad católica de Chamelecón, se realizó el acto simbólico de la colocación de la primera piedra del dispensario médico, Santísima Trinidad. Monseñor Ángel Garachana, el padre Luis Estévez  y Andrés Selis, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), fueron los anfitriones de evento que llenó de alegría a los ciudadanos.

El sector Chamelecón  tiene una población aproximadamente de 130 mil habitantes, se espera llegar a la mayoría de personas. El dispensario, ubicado al costado del templo, brindará atención en medicina general, algunas especialidades y atención en el área psicológica. Este será un lugar para escuchar y ayudar al necesitado canalizando las soluciones a través de Acnur, institución que está financiando este proyecto en su totalidad, concluyó el párroco de la parroquia Santísima Trinidad, padre Luis Estévez.

Monseñor Ángel al ser entrevistado dijo que este edifico  será un lugar de escucha, de dialogo, de manera que se trabaje por la salud integral. Chamelecón es uno de los lugares de San Pedro Sula marcados negativamente. Es importante tener ojos nuevos  para ver las cosas positivas porque aun en las peores circunstancias hay corazones buenos. Este Chamelecón nuevo ya se está construyendo, y es el que queremos dar a conocer.

Andrés Celis, jefe de Acnur dijo que la alianza con la parroquia es estratégica y de suma relevancia no solamente por la legitimidad de esta institución en la comunidad, sino porque es un primer paso para seguir trabajando conjuntamente en otras iniciativas de fortalecimiento comunitario para la identificación de problemáticas que afectan a la población de la zona.

La colocación de la piedra simbólica la realizó el obispo  Ángel Garachana, quien  primero ofreció una oración poniendo el  proyecto en las manos de Dios y luego bendijo el lugar en compañía de miembros de la comunidad. Luego todos compartieron  de bocadillos y realizaron un recorrido por la obra que estará terminada dentro de tres meses.

 

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