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Jue, Nov

Nuevo vicario en la parroquia San Antonio María Claret

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La parroquia San Antonio María Claret, ubicada en Los Naranjos, sector El Carmen, desde noviembre ha recibido alegremente al Padre Fredy Arroyo, de la congregación claretiana, quien ha venido a suplir, como vicario, en la parroquia. El Buen Amigo quiso compartir un poco sobre su experiencia en estos tres meses.

El P. Arroyo, es de origen guatemalteco, es el menor de cuatro hermanos. Desde el año 1994 empezó a visitar Honduras, y en el año 2002 fue asignado permanentemente en el país. Su vocación de misionero claretiano nace en su familia, siendo muy trabajadora y entregada al servicio de la fe.

¿Dónde estuvo congregado antes de ser asignado a esta parroquia?

R/: Vengo de La Ceiba, estuve allá durante tres años, fue una experiencia muy buena. Trabajaba en el área rural con campesinos, todo el sector de Charuca, Cangrejal y las comunidades aledañas. Disfruté compartir con la gente y los equipos de trabajo, además de estar rodeado de nuestra bella madre naturaleza, la que además, extraño mucho.

Ahora que han pasado varios meses desde su estadía aquí, en la parroquia San Antonio María Claret, ¿Cuál ha sido la aceptación en esta comunidad?

R/: En torno a la aceptación he sido muy bien recibido, siempre me ha gustado, gracias a Dios, involucrarme con las personas, saludarles y tratarlos bien, además de compartir con ellos. Me siento muy contento de estar aquí.

¿Cuáles son sus expectativas ante el cargo que le fue asignado?

R/: Si me toca de trabajar como párroco, vicario o misionero, bendito sea Dios, a mí lo que me interesa es poder servirle al pueblo de Dios, llevar esperanzas, ser luz, compartir la Palabra y trabajar en promoción humana y en la evangelización.

El P. Arroyo también nos comentó sobre los planes que como vicario tiene para su nueva parroquia.

R/: Por el momento trato de conocer e involucrarme, aún cuando ha pasado tiempo desde mi llegada, aún sigo conociendo comunidades. El fin de semana me aventuré a conocer el bordo de Agua Azul, yo decía, bueno o camino hacia arriba o camino hacia abajo, ahí voy a encontrar la Iglesia. Durante los años que llevo como misionero, una de las cosas que más me gusta, es trabajar con la juventud, también me agrada trabajar en la formación y capacitación de las familias y con los medios de comunicación, ya sea escrito, televisiva o radial. Por el momento estoy haciendo un recorrido por los barrios donde hay comunidades de familia, para ver si lanzamos la Pastoral Familiar con lo que tenemos. Para la juventud, estamos planeando un segundo campamento para poder llegar a los jóvenes que inician este camino. Estoy dispuesto a trabajar en conjunto y como un buen equipo.