En 1983 el padre Antonio Quetglas, al ver las necesidades que pasaban los infantes en San Pedro Sula, inició un comedor para niños desamparados. Con el transcurso de los años ese proyecto creció hasta convertirse en lo que hoy conocemos como la Casa del Niño.


Más de 1,200 niños entre las edades de 6 a 13, que son remitidos por la Dirección Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) han sido beneficiados por este programa desde hace 35 años, en donde se les brindan compañía, educación y formación espiritual. 


La coordinadora del centro y educadora especial, Lic. Nora Urrutia comentó que son varias las personas que trabajan directamente con los pequeños, entre ellas; una educadora especial, una psicóloga, médicos, todo un equipo humano dispuesto para la recuperación y la re-inserción de estos hermanitos más pequeños. Esto con el fin de brindarles apoyo y acompañarles en el proceso psicológico para luego integrarlos a la escuela Centro Vicentino Padre Antonio Quetglas.


Cabe recalcar que los niños también son educados como en cualquier hogar familiar, tienen deberes, momentos de recreación y espirituales. También asisten a la catequesis y van a misa en la iglesia de la comunidad “San Vicente de Paúl.


Son varias las organizaciones y empresas privadas que apoyan el centro. Necesita de mucha ayuda tanto de manos voluntarias, como económica para poderles ofrecer la mejor calidad de vida a nuestros pequeños, expresó Deborah Kontorovsky, recaudadora de fondos de la Fundación Obras Sociales Vicentinas, OSOVI.
“Necesitamos de la colaboración económica de personas con corazones generosos para poder brindarles a los niños todo lo que ellos requieren para ser niños felices y poder algún día ser personas que aporten positivamente a nuestra sociedad hondureña” dijo Deborah. 


Una vez ellos terminan su proceso en la Casa del NIño son trasladados a la Casa del Joven, otro hogar que forma parte de OSOVI.
Historia de OSOVI.


OSOVI, es organización no gubernamental con una filosofía cimentada en el carisma de San Vicente de Paúl. Fue creada por el padre Antonio Quetglas Darder de la Congregación de la Misión o Padres Paules, con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los hermanos más necesitados, a través de los diferentes programas de asistencia y promoción social, dirigidos a niños y jóvenes vulnerados en sus derechos, ancianos, enfermos alcohólicos, enfermos terminales y de VIH/SIDA.