Declaración de Mons. Bernardito Auza Nuncio Apostólico, Observador Permanente de la Santa Sede Décima sesión de trabajo del Grupo de Trabajo de composición abierta sobre el envejecimiento

Mons. Auza reiteró el compromiso de la Santa Sede “de mejorar la promoción y la protección de los derechos y dignidad de las personas de edad”. Al mismo tiempo recordó las palabras del Papa Francisco sobre cómo hemos "normalizado la exclusión de nuestros ancianos."

Por eso, reiteró el Nuncio, “Debemos dar pasos importantes para poner fin a esa exclusión avanzando en los derechos humanos de las personas de edad y reconociendo sus continuas contribuciones”.

Propuesta de trabajo

Mons. Auza propone dos líneas de trabajo: primero, el fomento de la participación de los adultos mayores en la vida de la comunidad: “son la "memoria viva de nuestro pueblo", y por eso pueden ayudar a todos a descubrir sus raíces y a ser más conscientes de la propia dignidad”.

Segundo, el área de protección y seguridad social. “las medidas de protección social son fundamentales para asegurar que las personas de edad nunca se encuentren en condiciones sin el mínimo nivel de seguridad y bienestar. Sin embargo, la protección y la seguridad se les niega con demasiada frecuencia cuando se deslizan por la escalera de las prioridades políticas, porque ya no se consideran miembros "productivos" y "útiles" y, de hecho, son vistos, a veces, como una carga para el gobierno y la sociedad.

El representante de la Santa Sede condenó de manera enérgica prácticas como la eutanasia y el suicidio asistido y pidió que “se proteja a las personas de esos ataques”.  Una manera eficaz para proteger a las personas de edad “sería asegurar que los derechos ya existentes en el país y en el derecho internacional se promuevan y garanticen plenamente en todas las etapas de la vida”.

Finalizó recordando las palabras del Papa Francisco: "Nunca podemos dejar atrás a los demás, nunca pasan de generación en generación, pero deben acompañarse unos a otros diariamente...... Porque si los jóvenes son llamados a abrir nuevas puertas, los ancianos tienen las llaves. "

FUENTE VATICAN NEWS