“Ustedes mismos cometen injusticias y defraudan, y esto a los hermanos”.1 Cr.6,8

Nosotros, los jóvenes y demás agentes de pastoral de la Iglesia Católica de Honduras, reunidos en el Congreso Nacional de Pastoral 2019 “Una Iglesia joven que camina, escucha y comparte con los jóvenes”, ante los acontecimientos de los últimos días que nos han llenado de suma preocupación, queremos expresar los siguiente:

I.-Apoyamos plenamente el mensaje valiente, directo y oportuno de nuestros obispos “Que el amor sea sincero: ¡detesten el mal y apéguense al bien¡ del 6 de junio recién pasado.

II.-Todos los males que denuncian los obispos, entre ellos, las decisiones del Ejecutivo, la forma de legislar,  las crisis de empresas estatales de agua, energía, transporte etc. las actuaciones policiales, la violación de la constitución, los comportamientos lamentables de los agentes políticos y las tentativas de privatizar la salud y la educación, repercuten directamente, dañando a los niños y a los jóvenes del país que constituimos casi el 50% de la población.

III.-Hacemos un llamado a quienes dirigen la nación, desde los tres poderes del estado, a sumarse al ¡Basta Ya¡ de continuar buscando egoístamente el bien personal, familiar o de partido, para ir mejor en la búsqueda del bien común, de una población cansada de su desidia, falta de honradez y desprecio.

IV.-Pedimos igualmente, reconociendo sus deberes y derechos, a los gremios enfrentados a la autoridad y a la misma autoridad, a buscar soluciones verdaderas en un dialogo real no fingido, pues en un país con una economía tan precaria como la nuestra, estos enfrentamientos afectan considerablemente a todos.

V.-Que el Espíritu Santo, cuya presencia viva en el mundo hemos celebrado recientemente en Pentecostés, nos ilumine para encontrar las soluciones urgentes que necesitamos. “¡CRISTO VIVE, Y NOS QUIERE VIVOS¡”.

Valle de Ángeles, F.M. 14 de junio 2019.