Los sacerdotes y laicos de las diferentes comunidades en comunión con su pastor,  monseñor Ángel Garachana celebraron la fiesta patronal de San Pedro y San Pablo el 29 de junio.

La catedral San Pedro Apóstol lució llena de feligreses sampedranos. El párroco, Glenis Mejía, dijo que es una inmensa alegría poder celebrar con todos los sacerdotes, y unidos a la vid que es Jesucristo. Y como dijo nuestro obispo en la homilía “por medio de San Pedro y San Pablo queremos hacer sentir un nuevo corazón, dejarnos transformar por el Espíritu de Dios, queremos nuevas familias, un nuevo país guiados por el amor de Dios, no queremos continuar una vida manifestada por las tinieblas, por el error, por la corrupción o la maldad. Nos alegramos enormemente, porque siempre hay esperanza.”

Se culminó el día con la segunda Eucaristía a la 6.00 de la tarde y luego en el atrio de la catedral se realizaron actos culturales.