Uno de los proyectos sociales de la Parroquia La Santa Cruz, de la Colonia Tara, de esta ciudad, es el “Comedor Infantil P. Iván Cardona Ríos”, que está ubicado en la Colonia Bográn, de esta ciudad.   Fue inaugurado por el Rvdo. P. Iván Cardona Ríos, el 21 de diciembre del 2013, pero una serie de problemas impidió que pudiera abrirse en aquellos días, y no fue hasta la llegada del P. Augusto Présiga, como nuevo Párroco, que comenzó a funcionar en julio del 2014.  

Muchos feligreses  e instituciones solidarias, donaron utensilios de cocina, mobiliario y otros enseres domésticos. 

Doña Azalea Fuentes es la encargada del comedor.  Ella dice que por el momento están alimentando entre 72 a 74 niños, que  proceden de las Colonias  Bográn, Sytraalus y San Lorenzo, llamado antes Bordo Bográn.  Todos son escolares y sus edades oscilan entre 6 y 12 años.

El personal que labora en la cocina y atiende a los niños, se ha mantenido el mismo, desde que se abrió el comedor. 

La asistencia de los niños al comedor, se controla diariamente, de esa manera, si un niño ha faltado varios días, se trata de indagar la causa de su ausencia, y si es por enfermedad, se le busca asistencia médica. 

A las 11:30 de la mañana se sirve el almuerzo al primer grupo de niños y niñas, que asistirán a clases por la tarde; y a las 12:00 llegan los que han asistido a la jornada de la mañana. Las comidas son balanceadas y siempre se les da postre y refresco. 

Uno de los requisitos del comedor es que los niños estén en la escuela y que atiendan la catequesis.  Se insiste en la disciplina y enseñanza de los valores, pues un niño que no está acostumbrado a tener buenos modales en la mesa, o con sus vecinos, necesita ser corregido con amor.   Asimismo, se les va inculcando el amor y respeto entre ellos y hacia el país al que pertenecen. 

Para la Parroquia, este comedor es una prioridad, sin embargo, se requiere la colaboración de todos.  Algunas personas, voluntariamente, donan su tiempo, en ciertos días de la semana para atender a los niños.  La mayor ayuda procede de la Parroquia, y se cuenta con la colaboración permanente de la Comunidad Corazón Misericordioso, pero es necesaria la solidaridad de más personas, ya que hay que afrontar gastos de agua, luz, compra de alimentos y salarios mensuales.

La mayor satisfacción, para alguien que visita a estos pequeños, es el abrazo y la sonrisa que espontáneamente le brindan.