Los días 7 y 8 de agosto se realizó la reunión del presbiterio de la diócesis de San Pedro Sula en Monte Horeb. El día miércoles después de una mañana de oración y reflexión, Monseñor Ángel Garachana ofició la Santa Eucaristía donde hizo memoria de la vida de San Juan María Vianney, patrono de los párrocos, cuyo día  se celebrar el 4 de agosto.

“Que el ejemplo de Santo Cura de Ars los anime y los estimule también a nosotros a ser santos  sacerdotes a través de ministerio, los sacramentos y de una vida santa, así santificaremos a los fieles que Dios nos ha encomendado” dijo monseñor Ángel.

El Obispo resumió su mensaje a los sacerdotes en tres palabras: En primer lugar responsabilidad pastoral, estén atentos y cuidadosos, sean responsable del pueblo que Dios le han encomendado. Responsable por amor, buscando el bien de sus fieles.

Segundo, sean sacerdotes de ojos abiertos, la compasión empieza por ver las necesidades sigue por una conmoción, un sentimiento profundo del corazón y termina por una acción servicial y caritativa y tercero oren al dueño de la mies para que envíe siervos a su mies.