Bajo el “Llamados y Enviados a llevar el Evangelio de la Vida”, la Pastoral Vocacional de la Diócesis de San Pedro Sula  realizó la Expo Vocacional 2019 que tuvo lugar en uno de los salones de Expocentro y hasta donde llegaron unos 1200 jóvenes para conocer los diferentes carismas  y congregaciones.

El padre Henry Asterio Rodríguez, responsable de la Pastoral Vocacional de la diócesis dijo que objetivo de la Expo Vocacional es dar un espació a las congregaciones  femeninas y masculinas para que los jóvenes de la diócesis puedan conocer esos carismas e identificar si el Señor les llama a servir a la Iglesia y al Él desde esa espiritualidad.

“A lo largo del día asistieron unos 1200 jóvenes. Fue una bonita respuesta y los muchachos se sintieron contentos pues les hemos planteado que la vida cristiana no es aburrida, es atractiva, que se puede encontrar la alegría en medio del Señor, sin caer en el sinsentido del relajo, todo con orden. Al mismo tiempo recordándoles que la juventud es una época alegre, de sueños, de futuro, que la alegría se puede alcanzar en Jesucristo y disfrutarla desde la propia juventud” dijo el padre Henry.

También agradecemos a los catequistas porque nos han ayudado trayendo precisamente a los grupos juveniles y a los grupos de catequesis. Esos grupos son importantes porque dependiendo de la experiencia en catequesis y en grupos juveniles colaboran a que el joven encuentre el horizonte de su vida, allí va estar el éxito de su trabajo pastoral, concluyó el padre Henry.

Monseñor Ángel Garachana ofició la Santa Eucaristía y apoyándose en la palabra del Señor  invitó a los jóvenes a que consideren la vida como una vocación, que Dios les llama y no tengan miedo a seguir a Cristo. El camino vocacional es un camino de fe, de vigilancia, de estar despierto para ver al Señor y escucharle. No tengan miedo servir, como lo dice el lema de Pastoral Vocacional de la diócesis de San Pedro Sula “Sin Miedo a Servir”.

Este año más de 20 congregaciones de San Pedro Sula, Tegucigalpa, La Ceiba y el Salvador expusieron su carisma, su vocación  de manera gráfica y muy alegre creando un ambiente de alegría para experimentar que el llamado de Dios no causa tristeza, al contrario llena de alegría el corazón de aquel joven que responde al llamado del Señor.