Una fecha muy importante para la Diócesis de San Pedro Sula es el 3 de septiembre, porque se celebra el cumpleaños de nuestro obispo Ángel Garachana Pérez, quien ha caminado con este pueblo desde hace 28 años, de los cuales los últimos 25 años han sido como obispo de la diócesis. y que se conmemoran el próximo 3 febrero del 2020.

Monseñor Ángel nació en Barbadillo de Herreros, España pero es catracho de corazón. Se ha ganado el cariño de los hondureños por su gran humildad, amor por la gente y sobre todo por su incansable servicio pastoral.

Las actividades de acción de gracias por su vida iniciaron con las laudes, luego todo el personal del obispado compartió con él en un desayuno expresándole su gran aprecio. A las 9:00 de la mañana Radio Luz  transmitió un programa especial en su honor donde interactuó con su pueblo y contó divertidas anécdotas; donde “compartió que cada cumpleaños es motivo de recordar que la vida es un regalo de Dios, agradecerla y renovar el compromiso. Todos los cumpleaños son importante mucho más  los 75 años porque humanamente hablando indican plenitud y madurez. Eclesialmente tiene un significado, a esta edad la normativa de la iglesia pide al obispo presentar la renuncia al Papa, el decide si acepta o no, o simplemente se calla y uno tiene que seguir”.

Monseñor Ángel siguió con los festejos en un almuerzo con representantes del consejo pastoral diocesano, luego a las 5:30 p.m., en la catedral San Pedro Apóstol celebró la Eucaristía donde dio Gracias a Dios por su vida. En la homilía dijo que su vida es ser Obispo Misionero y Misionero Obispo al servicio de esta jurisdicción. Doy gracias por el don de la vida y gracias a Dios por esta forma de vida obispo misionero en la diócesis de San Pedro Sula, sé que ustedes están dando gracias también por mi vida.

En la misa estuvo presente el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, quien expresó las muestras de felicitaciones y agradecimiento en nombre de la conferencia Episcopal de Honduras, manifestando que la diócesis de San Pedro Sula ha crecido y se ha ido consolidado en el número de sacerdotes hondureños.

Monseñor Ángel culminó su cumpleaños compartiendo en la cripta con todos los feligreses quienes le cantaron al son de los mariachis y partieron el pastel.